La Educación en entornos virtuales.

 

Por: Edgar Manuel Delgado Quintana:

 

La Educación Virtual incorpora las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) y las redes digitales al desarrollo de procesos educativos y la creación de Entornos Virtuales de Aprendizaje.

Introducción

En el marco de la alarma sanitaria por motivo del COVID-19 se han venido presentando importantes modificaciones en estilos de vida y dinámicas sociales, con diversos impactos en lo personal, afectivo y emocional, así como en lo familiar, laboral y comercial.

En medio de esta situación, en el ámbito educativo, y ante la necesidad de dar continuidad a los procesos en curso, tanto docentes como estudiantes han venido enfrentando el reto del traslado hacia la modalidad no presencial de educación.

En dicho contexto, se torna imperativo prestar atención y orientar esfuerzos hacia la creación y el fortalecimiento de espacios de Educación virtual en la Educación Superior.  

Educación virtual y Educación a Distancia.

La educación virtual forma parte de las tendencias recientes de la denominada Educación a Distancia, la cual:

Se trata de una modalidad educativa caracterizada por la interacción diferida en el tiempo y/o separada en el espacio entre los actores del proceso educativo, facilitada por recursos educativos y un sistema tutorial de apoyo que hacen posible el aprendizaje autónomo de los participantes (UNESCO, 2017, p. 13).

Como conviene señalar, más que en las dimensiones temporal y espacial del proceso educativo, la Educación a Distancia implica un énfasis fundamental en el aprendizaje autónomo y colaborativo. Así lo señala García Aretio (2014), quien define la educación a distancia como:

Un sistema tecnológico de comunicación bidireccional (multidireccional), que puede ser masivo, basado en la acción sistemática y conjunta de recursos didácticos y el apoyo de una organización y tutoría, que, separados físicamente de los estudiantes, propician en estos un aprendizaje independiente y cooperativo (Citado en UNESCO, 2017, p. 13).

La Educación a Distancia se caracteriza por los siguientes aspectos que señala UNESCO (2017):

  1. La separación física en el espacio entre el docente formador y el participante en la mayor parte del proceso formativo; lo que no impide la posibilidad de encuentros presenciales esporádicos y puntuales.
  2. El estudio independiente en el que el participante se autorregula controlando el ritmo de estudios, tiempo y espacio.
  3. La comunicación e interacción bidireccional síncrona o asíncrona entre profesor y estudiante, sustentada en medios y materiales cuyo diseño permite sentir la presencia del propio profesor aun cuando este no se encuentre directamente presente en el proceso de enseñanza aprendizaje.
  4. Los recursos para el aprendizaje (materiales educativos) que faciliten el aprendizaje autónomo.
  5. Un sistema de acompañamiento (tutorial y docente).
  6. La promoción de un aprendizaje flexible que si bien requiere del estudiante el logro de los objetivos de aprendizaje que se le plantean, dicho aprendizaje se efectúa a su propio ritmo.
  7. Una comunicación masiva que compensa la separación geográfica y temporal a través del uso de medios de comunicación diversos y modernos (…) (pp. 14-15) (negritas propias).

Si bien la Educación Virtual comparte muchas de las características de la Educación a Distancia, se distingue de ésta en la total virtualidad de los espacios en que se desarrolla; lo cual plantea, tanto la oportunidad de generar aprendizajes colaborativos, como los retos de reducir la distancia de los actores del proceso educativo y la creación efectiva de Entornos Virtuales de Aprendizaje.

De esta manera, “este modelo de enseñanza-aprendizaje a distancia en el aula virtual como espacio educativo, representa la actualización de la modalidad clásica de educación a distancia, pero desarrollada en entornos exclusivamente virtuales” (UNESCO, 2017, p. 17).

 

Referencias:

UNESCO (2017). Docentes y sus aprendizajes en modalidad virtual. Lima, Perú: Punto & Grafía S.A.C.